Los micropagos, una herramienta necesaria para los negocios abiertos

Posted on Febrero 25th, 2007 in Casos,Conceptual,Digital,Innovación,Internet,Micropagos,Modelo de Negocio,Software,Tecnología by Ariel Vercelli

A pesar de los avances tecnológicos todavía la posibilidad real de alcanzar un desarrollo amplio del comercio electrónico se nos presenta como un gran desafío. Más aún si éste desarrollo debe ser masivo, distribuido y estar al alcance y servicio de los usuarios-finales. ¿Qué posibilidades tiene el usuario-final promedio de utilizar servicios seguros, eficientes y de bajo costo para hacer de pagos y recibir cobros en Internet? En el mismo sentido, ¿qué posibilidades tiene un pequeño emprendedor, artista, creador para hacer uso cotidianamente de formas de micro-comercialización? Los sistemas de micropagos y los modelos de negocios abiertos hacen aportes sustanciales para estas preguntas.

 

Micropagos, un problema de escala:

La gran mayoría de los bienes y servicios con los nos relacionamos a diario se encuentran ubicados en el rango de pequeños montos de dinero o micropagos. Pertenecen a una magnitud de valor reducida para la escala del sistema financiero clásico y, por ello, han estado desatendidos desde el punto de vista del comercio electrónico. Sin embargo, por la magnitud del tráfico y las oportunidades que abren en redes distribuidas, los micropagos son un factor importante para el crecimiento del comercio electrónico. Su estudio y optimización pasa a tener relevancia para la expansión de Internet en América Latina.

El tema de los micropagos no es nuevo. Hasta el momento ha dado mucho que hablar pero muy pocos beneficios a los que han intentado utilizarlos para sus emprendimientos. Se ha detectado como un tema con potencialidad pero nunca se han encontrado buenas soluciones para hacerlo. Por ejemplo, la televisión por cable lo ha intentado durante los años 80 con los sistemas “pay-per-click” o “pay-per-view”. Aunque, luego de una primera etapa de éxito y expansión el sistema tendió a mutar a un modelo de negocio por acceso y abono. En la actualidad los micropagos deben resolver un problema de escala: permitir el pago / cobro para el comercio de bienes ridículamente encarecidos por los métodos financieros tradicionales.

Los micropagos, ¿desde y hasta dónde?:

Se entiende como micropago una transacción comercial de bienes o servicios que puede ir desde un centavo [o incluso menos] hasta un billete pequeño de 5 pesos/dolares/euros [dependiendo del lugar de análisis]. El viejo problema de los micropagos movilizó rápidamente a colosos como Visa o Mastercard. Estos se pusieron a la cabeza del desarrollo de un sistema que fuera seguro para la realización de compras online pero de pequeñas cantidades. A los colosos fueron sumándose nuevos apostadores. Hoy en día PayPal, perteneciente a eBay, aparece como el sistema de micropagos dominante y con mayor presencia a nivel mundial.

Aunque ningún sistema de micropagos se ha establecido con mucha fuerza, si se pueden utilizar soluciones vinculadas a tarjetas de crédito, a telefonía [también móvil] u otros sistemas de pagos donde es siempre el vendedor quien asume la comisión como un gasto de comercialización. En otros, pueden citarse [1] el sistema Pre-paid, sistema que acumula la capacidad de compra antes de ser utilizada y ésta funciona como una garantía de pago; [2] el sistema de Billing, donde el sistema se reduce básicamente a la venta de servicios que se suman a la cuenta de telefonía; [3] el sistema de M-payment, donde el sistema funciona a través de los teléfonos móviles.

Micropagos, otra forma de posicionar el negocio:

Al ser Internet una red distribuida es fundamental en ella pensar en qué posibilidades reales tienen los usuarios finales, en qué posibilidades tienen de producir y aportar valor. En este sentido, los micropagos comenzaron a aparecer como la solución del comercio electrónico orientada a la vida cotidiana, a las actividades y posibilidades de los usuarios finales. La necesidad de un sistema seguro, fácil de usar y barato para poder soportar este tipo de micro-comercio volvió a aparecer con fuerza junto a las formas de producción, distribución y comercialización de bienes intelectuales.

Los micropagos plantean una forma de hacer negocios con los contenidos bastante distinta a la que ha gobernado las formas de ingresos económicos en Internet desde la década del 90. Los micropagos permiten reposicionar a los usuarios finales y pensar nuevas formas de hacer negocios junto a ellos. Permiten evitar la publicidad invasiva, el formato de las suscripciones y el pasivo tedio de las donaciones. Los micropagos permiten pensar en un público / usuario / cliente con el que se puede producir valor colaborativamente. Allí es dónde pasan a ser una herramienta central para diseñar modelos de negocios abiertos basados en una gestión estratégica de los bienes intelectuales.

Micropagos, una herramienta necesaria:

Los micropagos permiten capitalizar de mejor forma la produccion de obras intelectuales que están licenciadas libremente. El escritor de un blog de opinión, el creador de un nanomedio de noticias, el músico que comparte su última canción, el cineasta que presenta sus cortos, los productores de animaciones para publicidad o bien los desarrolladores de video juegos en línea bajo licencias libres. Los micropagos les darían la posibilidad de que los usuarios que alcancen estas obras puedan pagar voluntariamente pequeñas cantidades por su artículos, noticias, obras musicales, videos, animaciones o misiones en un juego de red. En este sentido, los micropagos son una herramienta necesaria para diseñar nuevos modelos de negocios abiertos que puedan aprovechar la red para la producción colaborativa del valor.

Ideas finales para motorizar el debate:

Es necesario que se desarrollen y adopten herramientas sencillas, económicas y seguras de comercio electrónico para la circulación de pequeñas cantidades de dinero entre los productores y los usuarios. Esto va a permitir a los autores / creadores recibir pagos o colaboraciones directas de quienes disfrutan de sus obras. Los micropagos son una herramienta necesaria para el desarrollo e implementacion de los modelos de negocios abiertos en los países de América Latina. Permitiría, a partir de la creación de valor colaborativa, superar la falta de infraestructura [falta de mercados, instituciones, etc] que padece. Por esta razón, este sigue siendo uno de los principales desafíos y será uno de los puntos centrales para Negocios Abiertos.

La industria editorial y los modelos de negocios abiertos

El presente artículo analiza los cambios que la digitalización y la redes distribuidas traen para el negocio editorial. Analiza cómo han cambiado las formas de producir obras intelectuales, sus soportes y las formas de pensar los negocios editoriales. Describe la producción de libros por demanda y las posibilidades que ella trae para el desarrollo de nuevos modelos de negocios abiertos. Analiza el caso de dos libros digitales que, licenciados libremente bajo licencias Creative Commons, están prontos a ser impresos y comercializados en papel. Finalmente, aporta más ideas para seguir analizando el futuro de los modelos de negocios abiertos en la industria editorial.

Los tiempos de la digitalización y sus soportes:

El desarrollo de la computación electrónica digital, junto al abaratamiento de la infraestructura para el procesamiento de la información, permitió en pocos años un aumento significativo de las capacidades de producción, acceso y copia de obras intelectuales. La digitalización aumentó exponencialmente la capacidad que tienen los usuarios-finales de copiar obras intelectuales sin pérdida de calidad y, prácticamente, sin costo alguno. Desde hace varios años las obras intelectuales se producen directamente en formatos digitales y son masivamente compartidas a través de redes distribuidas.

La continua traducción de información hacia formatos digitales [digitalización] contribuyó a hacer más evidente la separación entre [1] los bienes y obras intelectuales y [2] sus soportes. La digitalización permitió que las obras intelectuales comenzaran a ser copiadas y transportadas hacia diferentes soporte cada vez más portátiles. En este sentido, muchos de los viejos soportes de almacenamiento pasaron a ser prescindibles. El soporte libro no fue la excepción. Las hojas de papel encuadernadas y con tapas comenzaron a separarse cada vez más de las obras intelectuales que transportaban.

Todos pueden producir, publicar y vender sus obras:

Con el crecimiento de Internet los usuarios-finales comenzaron utilizar masivamente sistemas digitales. Las redes distribuidas y soportadas entre pares permitieron [y también permiten hoy] que cualquier persona pueda producir y publicar sus obras intelectuales [sean éstas literarias, poéticas, artículos de investigación o bien libros digitales]. Esta capacidad de expresión, esta libertad distribuida, permitió que la producción de obras sea también distribuida. Por ello, Internet se desarrolla más como un medio de producción de todo tipo de obras culturales que como un canal centralizado de obras de una industria en particular.

En este sentido, las tecnologías digitales e Internet significan un incremento en las capacidades de producción y expresión en manos de los usuarios-finales. A medida que las aplicaciones de edición y publicación mejoran, aparecen más posibilidades comerciales en la industria editorial. Algunas empresas comprendieron rápidamente que el valor comenzaba a migrar. De hecho, las grandes tiradas de libros comienzan a sustituirse por ediciones de autor. En la actualidad crecen a gran velocidad las editoriales dedicadas a autores que utilizan tecnologías de impresión digital por demanda.

Los modelos de negocios abiertos para la industria editorial:

La impresión por demanda es un sistema de impresión donde las copias o versiones de las obras son creada a partir de una solicitud de un proveedor, comerciante o, sin intermediarios, por el mismo cliente a través de una página web de comercio electrónico. La posibilidad de la impresión por demanda y, sobre todo, el desarrollo de las impresiones de obras digitalizadas en soportes papel permite que los autores puedan decidir libremente el destino de su obra. También permite que surjan empresas que quieran brindar este servicio tanto a los autores como a sus lectores / clientes.

En este contexto los modelos de negocios abiertos pueden tomar la escena rápidamente. La gestión estratégica de los bienes intelectuales va a permitir que rápidamente comiencen a utilizarse licencias libres para agilizar la impresión bajo demanda, reducir los costos y brindar un mejor servicio a los clientes. En este sentido, los modelos de negocios abiertos no excluyen a los clientes del acceso a las obras en formato digital. Permiten superar el dilema entre restringir o compartir, entre excluir o incluir a quienes están vinculados en la cadena de valor y comercialización de una empresa.

Libros digitales que pasan a ser libros libres en papel

Hay dos libros de mi autoría que nacieron como libros digitales y pronto van a pasar a ser libros libres en papel. Por un lado, el texto ‘La Conquista Silenciosa del Ciberespacio’ publicado digitalmente en abril de 2004. Por el otro, ‘Aprender la Libertad’ publicado digitalmente en enero de 2006. Sin contar descargas desde otros sitios web o desde redes p2p, en conjunto han sido descargados más de 27.000 veces. Ambos libros fueron liberados mediante licencias de Creative Commons [Atribución – NoComercial y Atribución – CompartirDerivadasIgual, respectivamente]. La Editorial Libros Abiertos va a publicar en papel los textos y a distribuirlos tanto en librerías como por Internet.

Comentarios finales para la discusión:

Si bien el soporte libro no afecta la calidad intelectual de una obra, si puede afectar su capacidad de distribución, disponibilidad, comercialización o re-utilización. La posibilidad de que los usuarios puedan publicar sus obras y, además, hacer uso de la impresión por demanda está haciendo desarrollar rápidamente los modelos de negocios abiertos en la industria editorial. La utilización de las licencias libres va a permitir que las editoriales desarrollen modelos de negocios abiertos acordes a las necesidades de sus clientes. Las obras intelectuales que antes se distribuían como libros comienzan a tener nuevos soportes [más distribuidos, más portátiles] como las mismas redes p2p, los libros electrónicos, los readers, las computadoras con fines educativos o los teléfonos móviles.

La responsabilidad social empresaria y los modelos de negocios abiertos

El presente artículo explora la relación que existe entre la responsabilidad social empresaria [RSE] y los modelos de negocios abiertos [MNA]. Describe cómo esta relación comienza a definir las formas en que las empresas hacen sus negocios. Específicamente, analiza cómo se articulan estos dos conceptos con la nueva gestión estratégica de los bienes intelectuales a nivel global. Responde brevemente a la pregunta: ¿existe una nueva responsabilidad empresaria que pueda codificarse a través de modelos de negocios abiertos? Finalmente, concluye con algunas ideas sobre la eticidad al momento de hacer negocios y cómo ésta comienza a influir sobre la gestión estratégica de lo bienes intelectuales dentro de las empresas.

La responsabilidad social empresaria:

Mucho se ha debatido en las últimas décadas sobre una posible eticidad al momento de hacer negocios. Vale decir, sobre la relación más o menos conflictiva que se presenta entre los beneficios de las empresas y el cuidado de algunos bienes comunes. Muchos han visto esta relación como un oxímoron, como una contradicción en los términos. Otros, sin embargo, han visto que esta relación podía construirse de forma robusta y sin contradicciones insalvables en detrimento de estos bienes genéricos, indeterminados y de carácter común. Muchas empresas han tomando sériamente el tema.

La responsabilidad social empresaria puede definirse como la obligación que tiene toda empresa de protección de determinados bienes que tienen un carácter común. Entre estos bienes se pueden describir el medio ambiente, los bienes intelectuales, la salud, la biodiversidad, los derechos laborales, la calidad de vida o los derechos de las generaciones futuras. Con mayor o menor precisión, el concepto se basa en la idea de un desarrollo sostenible en el tiempo y procura una eticidad que se ubica más allá de los negocios, del lucro o, incluso, de las cargas legales propiamente dichas.

La RSE y los modelos de negocios:

Si bien existe un notorio abuso con el concepto, está claro que la RSE se encuentra lejos de la caridad, las donaciones o el apoyo comunitario que pueda hacer una empresa. La RSE, claramente, no es ni casual ni transitoria. Por el contrario, puede definirse como una parte constitutiva de la forma de hacer negocios de una empresa. En este sentido, la RSE es parte constitutiva de los modelos de negocios. La RSE se inserta en la toma de decisiones estratégicas de las empresas y alcanza toda la cadena de producción de valor; proveedores, socios, outsourcing, clientes.

Los modelos de negocios sirven como un mapa donde se puede observar cómo las empresas, sus proveedores y los clientes desarrollan negocios. Permiten observar cómo una empresa produce, retiene y comercia el valor a sus clientes. Además de traducir la forma de hacer negocios, su modelización también permite codificar la forma en que los negocios van a producirse. De allí que, los modelos de negocios permitan diseñar estratégicamente como serán las formas de hacer negocios de las empresas.

Los modelos de negocios abiertos:

El desarrollo de las tecnologías digitales y el crecimiento de Internet [como una red abierta, distribuida y de pares] cambió las formas de creación, producción, distribución, comercialización y regulación del valor a nivel mundial. Específicamente, cambió las formas de regulación y gestión de los bienes intelectuales. Las empresas no fueron una excepción. La producción de valor y la innovación en el ámbito empresarial comenzó a requerir cada vez más colaboración entre diferentes redes de actores y un tratamiento diferencial de los bienes intelectuales en la cadena de valor.

Estas tendencias favorecieron el desarrollo de modelos de negocios con un carácter más flexible, con un carácter más abierto. Modelos más abiertos en relación al tratamiento y gestión de los bienes intelectuales. Estos modelos abiertos no utilizan el derecho de autor sólo de una forma restrictiva, sino que hacen un uso estratégico de los bienes intelectuales para articular clientes, proveedores o competidores en la producción colaborativa del valor. Los modelos de negocios abiertos superan el dilema entre restringir o compartir, entre excluir o incluir a quienes están por fuera de la firma.

Hacia una gestión estratégica y ética de los bienes intelectuales:

Los modelos de negocios abiertos son una invitación a compartir, a colaborar y a pensar en alianzas estratégicas para hacer negocios. El diseño de negocios abiertos permite compartir y liberar estratégicamente la propia información, los bienes intelectuales, para producir valor de forma distribuida. De allí que en la gestión de los bienes intelectuales aparezca la relación entre la responsabilidad social empresaria y los modelos de negocios abiertos. ¿Existe una nueva RSE que se codifique en los modelos de negocios y se refiera a la gestión de los bienes intelectuales?

La gestión estratégica de la reserva/liberación de los bienes intelectuales comienza a ser parte de los modelos de negocios. Los modelos de negocios abiertos incluyen un fuerte componente ético en el tratamiento de estos bienes. La responsabilidad social empresaria comienza a estar presente de forma directa en las empresas que gestionan estratégicamente el valor intelectual. Así, en una parte importante, los modelos de negocios abiertos codifican esta eticidad al hacer negocios. Es una responsabilidad social empresaria al gestionar estratégicamente los bienes intelectuales.

Algunas ideas más para continuar la discusión:

La responsabilidad social empresaria sirve para recordar que las firmas deben respetar también obligaciones éticas y operativas. En muchos casos éstas son tan o más importantes que las cargas legales, administrativas o corporativas. Además de la clara conveniencia en la produccion y comercialización de valor de una forma distribuida, vía la RSE los modelos de negocios abiertos comienzan a codificar variables éticas para gestionar bienes intelectuales. El tratamiento abierto y libre en la gestión de los bienes intelectuales muestra esta nueva eticidad. La empresas comienzan a discutir y diseñar estratégicamente sus modelos de negocios pensando en libertades, formatos, estándares, licencias y, en suma, en un ambientalismo sobre los bienes intelectuales.

La música independiente en Buenos Aires y los modelos de negocios abiertos

El presente artículo describe el uso de las licencias libres en la escena musical independiente en la cuidad de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires. Presenta algunas de las bandas y músicos protagonistas, los espacios por los que circulan y sus prácticas al momento de dar a difusión sus obras. Describe el surgimiento de las licencias Creative Commons en la Argentina, el uso que se le ha dado e iniciativas que han surgido en el contexto musical porteño. Finalmente, hace un muestreo de los incipientes modelos de negocios abiertos que los músicos han puesto en juego al momento de pensar en propuestas económicas para su obras musicales. Aprovechando que muchas de las bandas están en la ciudad de Buenos Aires hemos realizado algunas entrevistas para conocer sus experiencias, sensaciones y proyecciones sobre el tema de las licencias libres y la potencialidad de los modelos de negocios abiertos en la industria musical.

La música independiente en Buenos Aires:

Si bien la ciudad de Buenos Aires ha sido un semillero importante de música rock desde los 60s, no fue hasta la década del 80 cuando se notó un desarrollo importante de la música local. Durante la guerra de Malvinas [1982] se prohibieron las letras en inglés y el subsiguiente retorno a la democracia trajo un renacimiento de la música nacional. La popularización del cassette como formato para escuchar música y la aparición en 1979 de dispositivos como la Portastudio [consola económica de mezcla portátil] permitieron el surgimiento de las primeras bandas capaces de autogestionar su producción musical. Sin embargo, fue recién en la década siguiente, la del 90s, cuando la escena independiente local se multiplicó gracias a la llegada del Disco Compacto [DC] y las computadoras personales a gran escala.

Esto permitió a muchos artistas grabar y editar su material sin ayuda de un sello discográfico. Al no contar con un medio efectivo de distribución estos artistas aprovechaban sus propios conciertos en vivo para promocionar sus discos. Muchos también los vendían aunque a precios inferiores a los habituales. Comenzaron a aparecer pequeños sellos independientes capaces de realizar producciones con calidades equivalentes [o incluso superiores] a los de las grandes discográficas. Sin embargo, estos tuvieron escasa difusión en los medios de comunicación masivos y nunca pudieron pertenecer a la parte industrial o mainstream de la música. El uso de Internet permitió a los artistas y sellos pequeños ampliar sus horizontes de difusión a un costo muy bajo o nulo.

Lentamente, aparecieron algunos portales en la red que empezaban a hacerse eco de esta creciente escena independiente. El formato de compresión MP3 y las diferentes redes de intercambio de archivos entre pares [p2p] se convirtieron en poderosas herramientas para los músicos porteños. Sin embargo, muchas bandas tenían como práctica habitual publicar sus obras en una página web sin hacer mención alguna a sus derechos autorales. Estos artistas no hacían referencia a las condiciones de uso y, prácticamente, ninguno utilizaba licencias técnicas para expresarlas. Esta situación fue cambiando gradualmente a medida que fueron apareciendo algunas licencias libres en el contexto local. Específicamente, con las licencias Creative Commons.

Las licencias Creative Commons en Argentina:

Las licencias Creative Commons fueron descritas y presentadas al castellano por Ariel Vercelli hacia finales de 2002. Ariel Vercelli lideró el proceso de traducción legal en la Argentina. En 2004 se sumó al proyecto local Pablo Palazzi. En 2005 la Fundación OSDE sirvió como institución afiliada al proceso de traducción de las mismas en la Argentina. El lanzamiento de las licencias se produjo el primero de octubre de 2005 en el Teatro San Martín de la Ciudad de Buenos Aires. En la actualidad las licencias son gestionadas por la ONG Bienes Comunes. A pocos meses del lanzamiento oficial las licencias comenzaron a ser utilizadas masivamente para la liberación de todo tipo de obras intelectuales. El ámbito musical no estuvo ajeno a este proceso.

En el caso de la música fue el blog Zonaindie, de Fernando Casale, uno de los espacios más importantes de difusión de las licencias Creative Commons. Zonaindie cubre no sólo la escena musical independiente sino también las noticias relacionadas con la librecultura y la situación actual en el mercado discográfico. El blog utiliza las licencias no sólo para la música sino también para los textos y fotografías que se publican en el sitio. De esta forma, muchos de los músicos locales pudieron conocer de qué manera las licencias eran utilizadas por otros artistas a nivel mundial. Las licencias, el uso de las tecnologías digitales, las redes de pares y la web fueron presentándose como herramientas útiles para encontrar caminos alternativos a la publicación tradicional de obras musicales.

Un compilado de Canciones Pegajosas y más de 35 álbumes:

Inspirado por una charla de Lawrence Lessig en Buenos Aires y por el compilado ‘The Wired CD’ [lanzado por la revista Wired], en el mes de agosto de 2005 Fernando Casale invitó a diferentes artistas del circuito porteño a realizar el primer compilado de música Argentina bajo licencias Creative Commons. La idea del compilado fue convocar a artistas independientes de los sellos discográficos y seleccionar aquellos que tenían una presencia activa en la red. El resultado se llamó Canciones Pegajosas. En él participaron 10 grupos y solistas de diferentes estilos musicales. Al igual que la compilación, las canciones se publicaron bajo licencias Creative Commons Argentina para que se puedan copiar, distribuir, ejecutar y hasta derivar sin fines comerciales y dando a los creadores la atribución de autoría.

Canciones Pegajosas tuvo una amplia repercusión en la blogósfera local y latinoamericana. Fue mencionada en varios medios masivos y descargada más de 5000 veces [sin contar ni las canciones individuales ni las descargas en p2p]. La experiencia motivó a los artistas participantes a liberar más obras. Este fue el caso de Verdeoscuro, banda de folk/rock alternativo, que al conocer las licencias entendieron que era lo que necesitaban para la difusión de sus obras. El cantautor Ale Lago afirma que sin esta modalidad tal difusión de su disco [más de 3000 descargas] no hubiera sido posible. El productor musical Facundo Arena, alias Alternarama, no dudó en utilizarlas cuando lanzó su primer álbum. El compilado sirvió también para que muchos artistas más liberen sus obras.

Para inicios de 2007 más de 35 álbumes de artistas argentinos han sido publicados bajo licencias Creative Commons. Zonaindie lleva un listado de todos ellos que incluye enlaces a las obras, sus autores y las licencias utilizadas. Si se hace un conteo de los distintos tipos de licencia que han sido empleadas se obtiene que: el 47% de las obras lleva la licencia Atribución – NoComercial – SinObrasDerivadas y un 32% utiliza la licencia Atribución – NoComercial – CompartirDerivadasIgual. El resto se reparte entre Atribución – NoComercial (9%), Atribución – SinObrasDerivadas (6%), Atribución (3%) y NC-Sampling+ (3%) [una licencia que todavía no ha sido portada a la legislación local]. En líneas generales, el 91% no permite el uso comercial mientras que el 47% admite las obras derivadas.

Los negocios abiertos, algo más que cambiar dinero por aplausos:

Uno de los beneficios directos en el uso de las licencias libres es, justamente, la posibilidad de utilización de las tecnologías digitales no sólo como medio de producción de las obras sino también como medio de distribución de las mismas. Las bandas y artistas entrevistados fueron concordantes en un punto central: la utilización de Internet como un medio de distrubución mundial para difundir sus obras. Para muchos artistas, hoy por hoy, no liberar obras es cerrar puertas de antemano. En este sentido, han manifestado que las licencias Creative Commons permiten compartir un lenguaje común a través del cual los artistas pueden enviar un mensaje directo sobre los usos que pueden y no pueden hacerse sobre las obras musicales. Vale decir, éstas funcionan como una invitación a compartir.

Entre los beneficios directos [e indirectos] que les ha permitido alcanzar a los músicos el uso de las licencias libres en un medio como Internet se encuentran: [1] un aumento de presentaciones en público; [2] la venta de discos compactos que los mismos artistas producen y distribuyen vía mensajería, correo o bien en sus propias presentaciones; [3] venta de discos compactos con un valor agregado artesanal, como en el caso de Madreocéano, seudónimo del músico folk Esteban Gómez; [4] remeras de las bandas, prendedores, stickers y demás accesorios que acompañan los discos o bien las presentaciones en público; [5] muchos artistas fueron coincidentres en que la gran difusión que permite liberar su obra les ha brindado contactos profesionales y nuevas oportunidades para producir más obras.

¿Qué falta? Nuevas capacidades, nuevas herramientas para los creadores:

Los músicos entienden que en estos momentos liberar su obra es una inversión a largo plazo. Muchos identifican que la capacidad de derivación de sus obras es una oportunidad latente de seguir produciendo valor de forma distruibuida. Y, si bien las licencias de Creative Commons son una herramienta importante para gestionar los derechos de autor en la era digital, un modelo de negocios libre para la música requiere de un cambio bastante más profundo de forma de pensar. En este sentido, requiere de cambios tanto por parte de los creadores como de los usuarios, empresas y medios de comunicación. Pero, en concreto, ¿qué está faltando para que los artistas puedan beneficiarse económicamente de su actividad a la vez que liberan sus obras?

Es necesario el desarrollo y adopción de herramientas sencillas de comercio electrónico que faciliten la circulación de pequeñas cantidades de dinero entre los consumidores y los creadores. Sistemas de micropagos como PayPal ya son ampliamente utilizados en Estados Unidos y la Unión Europea. Estos permiten a los autores recibir colaboraciones directas de quienes disfrutan de sus obras. En este sentido, los sitios de subastas podrían habilitar transferencias de dinero electrónico entre las cuentas de diferentes artistas. El sistema de publicidad contextual [como Adsense de Google] también puede ser una fuente importante de ingresos capitalizando el aumento de tráfico en una web. Sin embargo, lo que más se necesita es una forma de gestión de obras musicales eficiente, gobernada por los mismos artistas y en su propio beneficio.

Algunas ideas más para seguir pensando:

En el presente artículo hemos analizado el camino recorrido por las licencias Creative Commons en la Argentina y su utilización efectiva para la música. En el contexto de Buenos Aires y, en general, en la Argentina todavía faltan herramientas y nuevas capacidades para el desarrollado de modelos de negocios abiertos. Sin embargo, existen algunas estrategias válidas para obtener beneficios con la liberacion de obras musicales. Las nuevas reglas de juego presentan una buena oportunidad para el surgimiento de Net Labels locales que quieran utilizar licencias libres y puedan desarrollar un modelo de negocio abierto en el mercado de la industria musical. La liberación de la cultura permite pensar en industrias que hagan también uso de nuevos modelos abiertos. A medida que los creadores tengan la posibilidad de compartir sus obras y utilizar la red como un canal de distribución, también podrán gestionar la forma en que quieren hacer sus negocios. Estos son pasos importantes para lograr una gestión de obras musicales más eficiente, gobernada por los artistas y en su propio beneficio.

 

El Proyecto ALBA: hacia el desarrollo de un modelo de negocio abierto en la gestión educativa

En los últimos días de diciembre de 2006 se presentó en sociedad la primera versión beta del Proyecto ALBA. Más de un año de trabajo y planificación entre la empresa Open Computación S.A. y varios emprendedores y profesionales del contexto local dieron como resultado una herramienta informática común para avanzar progresivamente hacia una gestión más simple y dinámica de los establecimientos educativos. El presente artículo analiza cómo estos emprendedores diseñaron el proyecto y lo implementaron sobre la idea de los ‘modelos de negocios abiertos’. El trabajo describe brevemente las motivaciones iniciales del Proyecto, su presente y los próximos pasos frente a la gestión estratégica de los establecimientos educativos en Argentina.

¿Qué es el Proyecto ALBA?:

El objetivo principal del Proyecto ALBA es el desarrollo de un ‘Sistema Informático Abierto de Gestión Unificada para Unidades Educacionales’ en la República Argentina. ALBA fue producido a partir de información relevada a los responsables del sector educativo y diseñado para mejorar la administración cotidiana de las instituciones educactivas de todo el territorio nacional. Inicialmente, el Proyecto ALBA se enfrentó con la necesidad de estos establecimientos de contar con sistemas y bases de datos unificados que resuelvan sus necesidades concretas y atiendan a una gestión integral.

Los impulsores de ALBA consideran que un buen aprovechamiento de las tecnologías digitales implica el desarrollo de herramientas robustas, confiables, flexibles y modulares que resuelvan la fragmentación y redundancia innecesaria de la información. ALBA ofrece una plataforma común de gestión centralizada que permite a los responsables de los establecimientos educativos una administración más sencilla y ágil. ALBA se desarrolló mediante diferentes módulos ensamblables y su primera versión beta cubre tres grandes funciones:

[a] Gestión de Alumnos: elabora un legajo del alumno que articula información administrativa (los datos personales), el desempeño escolar (notas, asistencia, seguimiento docente, etc.) e información complementaria (como vacunas o exámenes médicos);

[b] Gestión de Docentes: contempla la información básica de los profesionales docentes, vale decir sus asistencias, horarios, materias dictadas y demás actividades;

[c] Gestión de las Unidades Educacionales: integra la información de los docentes (horarios, asignación de materias, asistencia), los alumnos (notas, asistencia, legajos, etc) y toda la información relativa al establecimiento educativo (espacios).

¿Cómo y para qué fue pensado ALBA? Breve historia de su nacimiento:

En el año 2005 varios emprendedores y profesionales argentinos dedicados al desarrollo de soluciones informáticas se reunieron para desarrollar un proyecto sobre gestión de establecimientos educativos. Los actores iniciales tenían una visión común sobre la producción libre del software y, en tal sentido, se asociaron a través de acuerdos operativos y éticos. De las sucesivas reuniones y de estos acuerdos iniciales surgió el Proyecto ALBA. A través de la empresa Open Computación Sociedad Anónima el Proyecto fue presentado a la convocatoria de Proyectos Federales de Innovación Productiva.

El Proyecto fue pre-seleccionado y confirmado en diciembre de 2005 como proyecto con financiamiento total [ver abajo resolución SCTIP 1888]. Gracias a esta adjudicación se le otorgó al Proyecto ALBA un Aporte No Retornable (ANR) con un presupuesto de un total de $ 265.440 [de los cuales $ 155.532 fueron aportados por el Cofecyt]. Si bien el proyecto está siendo dirigido desde Buenos Aires, a través de Open Computación S.A, sus integrantes y desarrolladores estiman que en un futuro cercano el mismo superará el alcance nacional y, probablemente, también producirá algunos aportes en el plano regional.

Una red de actores para el Proyecto ALBA:

Luego de estos primeros pasos iniciales el Proyecto ALBA se transformó rápidamente en algo más que un grupo de emprendedores y profesionales detrás de un proyecto común. A los pocos meses se fue componiendo un entramado heterogéneo de actores, artefactos y sus relaciones sociales, económicas y políticas. Al momento del lanzamiento de la versión beta el proyecto puede verse compuesto por diferentes redes de actores:

[a] Empresas y emprendedores: dentro de las empresas que participan del proyecto se encuentran Open Computación S.A. y el resto de los emprendedores que se sumaron a través de ella. Sin embargo, debido a la arquitectura del proyecto, rápidamente se han sumando nuevos profesionales con una visión común sobre la producción libre del software;

[b] Organismos del Estado: el Estado Nacional financió el proyecto a través del Consejo Federal de Innovación Productiva. Sin embargo, a nivel estatal también debemos incluir a todos los establecimientos educativos de enseñanza pública que van formando las pruebas piloto y están instalando ALBA para su gestión;

[c] ONGs: entre las ONGs que participan y dan avales al proyecto se encuentran la Asociación Civil Software Libre Argentina [SOLAR], la Fundación Innova-T para la innovación y transferencia de tecnología [Innova-T] que sirvio como U.V.T, la Asociación de Escuelas Privadas Infantiles, Jardines Maternales y de Infantes [ASEPRI], y entre otras, el Club de Programadores de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

[d] Sindicatos: uno de los sindicatos que ha dado su apoyo al proyecto ha sido el Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación de la Provincia de Buenos Aires [SUTEBA], que está colaborando en la implementación del proyecto en las unidades educacionales;

[e] Comunidades de usuarios y voluntarios: Si bien la pruebas piloto se realizan en escuelas primarias de la Ciudad de Buenos Aires, resulta necesario aclarar que también existen comunidades de desarrolladores interesadas y con una participación activa en ALBA.

Articulando empresas, estado y comunidades de software libre:

¿Cómo debe gestionarse un proyecto tendiente al desarrollo local que tiene partes de financiamiento público? La pregunta no es simple y requiere de varios niveles de análisis. Cuanto menos hay involucradas cuestiones legales, éticas, administrativas, forma de producción de valor, cuestiones tecnológicas. Más allá de la producción de una herramienta útil para la gestión de las escuelas, ALBA también fue pensado y diseñado para la obtención de beneficios económicos. En su fase comercial el Proyecto ALBA está basado en un modelo de negocio que articula varios elementos complejos. Uno de estos elementos consiste en la vinculacion entre diferentes actores y las formas distribuidas en que los mismos se organizan.

En ALBA se identifican diferentes grupos distribuidos que programan, documentan experiencias, ofrecen servicios, promocionan el proyecto, traducen o implementan soluciones. Según los actores que conforman ALBA esta forma de organización permite la creación de nuevos proyectos, enfatiza el desarrollo nacional [y regional] y lo hace de una forma descentralizada. En tal sentido, el Proyecto ALBA genera un ambiente de participación distribuida donde se destaca la articulación entre la empresa, el Estado y las organizaciones de la sociedad civil. ALBA puede definirse como un caso de ‘financiamiento público de una iniciativa privada pero con fines comunes’.

Las licencias libres y los modelos de negocios abiertos:

Además del tipo de interacción entre diferentes actores el Proyecto ALBA tiene otro elemento importante que define su modelo de negocio. Otro punto a destacar se relaciona con las formas de producción, distribución y comercialización del valor producido. En este sentido, ALBA fue diseñado como un proyecto bajo licencias libres. En otras palabras, está basado en el concepto de copyleft, en el acceso libre al conocimiento, en las formas de producción colaborativa del valor y en las formas abiertas de utilizar el derecho de autor.

El software se produjo de forma colaborativa y se liberó bajo la Licencia Pública General de la Fundación para el Software Libre [GNU/GPL por sus siglas en Inglés]. Esto implica que la empresa no cobra por la distruibución libre ni por sus actualizaciones de la misma. En ALBA el concepto de libertad y apertura en todo el proceso interno de producción y posterior comercialización es un valor ético en sí mismo. Desde ALBA no sólo se propone el licenciamiento libre [GPL] sino que éste se da sin doble licenciamientos ni asociaciones-partners pagos a mediano plazo. Para el Proyecto ALBA el software libre crea un mercado de servicios informáticos también libre.

En el mismo sentido, los contenidos del Proyecto, sus manuales, las documentaciones e instructivos, al igual que las diferentes obras de su página web, están todas liberadas bajo una licencia de la ONG Creative Commons [Atribución – CompartirDerivadasIgual 2.5 Argentina]. Estas licencias permiten la libre circulación de las obras por Internet y, sobre todo, permiten que el proyecto ALBA pueda ser utilizado y actualizado constantemente por los actores que tengan voluntad y capacidad para hacerlo. Este tipo de licencias garantizan que todas las obras que se deriven del proyecto ALBA vayan a quedar libres y que cualquiera pueda aprovecharlas con cualquier fin: incluyendo los fines comerciales.

Muy bien, pero … ¿dónde está el negocio?:

Open Computación S.A. tiene una reconocida experiencia comercial de más de 5 años en el mercado de los servicios informáticos y posee más de 300 clientes importantes. Varios de estos clientes se ubican en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y en el Conurbano Bonaerense y son establecimientos educativos dónde la empresa brinda diferentes servicios informáticos. El modelo de negocio de Open Computación S.A está basado en la prestación de servicios informáticos relacionados con las aplicaciones diseñadas en ALBA. El desarrollo mismo del proyecto y, sobre todo, el modelo de negocio abierto que utiliza Open Computación S.A le permite ampliar tanto su red de clientes como los servicios informáticos que puede prestarles.

Como desarrolladora del proyecto ALBA Open Computación S.A. posee una inmejorable posición para ofrecer estos nuevos servicios y, a su vez, nutrirse rápidamente de lo que otros estén ofreciendo bajo licencias libres. De esta forma, el modelo de negocio abierto optimiza la competencia sin necesidad de excluir o restringir a otros actores de la posibilidad de un crecimiento común y sostenido en el tiempo. Este modelo promueve la competencia al mismo tiempo que permite la creación de un valor que es común para todos los participantes, incentiva la creación de nuevos emprendimientos y, sobre todo, favorece el desarrollo de pequeñas y medianas empresas [PyMEs] orientadas a servicios informáticos.

En este sentido, el Proyecto ALBA pueden ser re-utilizado y optimizado por Open Computación S.A., el grupo de emprendedores que lo han creado, el mismo Estado Argentino que lo ha financiado, los mismos establecimientos en los que funciona y también por otras empresas y usuarios que quieran producir y competir en el mercado de servicios informáticos para el sistema educativo en Argentina. Sin dudas, esta fue una de las fortalezas del proyecto ALBA a la hora de cumplir con los objetivos propuestos por la convocatoria gubernamental; justamente, el aumento de la capacidad productiva de las PyMEs de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

¿Cómo sigue el Proyecto ALBA?:

Al igual que todo proyecto basado en un modelo de negocio abierto, ALBA tiene uno de sus puntos fuertes en alcanzar un crecimiento sostenido que redunde en beneficios comunes. Ya con independencia de los aportes y subsidios públicos, ALBA está entrando rápidamente en una segunda fase que podría caracterizarse como de distribución y comercialización. Según los integrantes de ALBA el futuro de la iniciativa pasa por los siguientes puntos estratégicos:

[a] Desarrollo de nuevas herramientas para la gestión e integración de nuevos módulos [como bibliotecas, contabilidad, mantenimiento, entre otros,];

[b] Mayor cantidad de establecimientos que prueben e intalen ALBA tanto en la C.A. de Buenos Aires y el Conurbano como en las diferentes provincias [a través de terceras empresas]; los impulsores estiman que de los 8.500 colegios de la Ciudad y el Gran Buenos Aires [tanto públicos como privados], en los primeros años van captar el 1% [cifra que volvería rentable el proyecto];

[c] Desarrollo de nuevos servicios orientados a los establecimientos educativos que de una respuesta integral desde el punto de vista del mercado informático; entre otros hosting, aplicaciones Web 2.0, mantenimiento, adptaciones y venta de hardaware;

[d] Se proyecta trabajar con unidades académicas, centros de investigación, organizaciones de la sociedad civil dedicadas a la producción colaborativa de contenidos bajo licencias libres para la capa de contenidos del sistema educativo.

Un grupo de trabajo que proyecta un horizonte lejano:

Factores como el acceso amplio a Internet, las arquitecturas de producción distribuida, el diseño de sistemas experimentales y abiertos y, entre otros, el uso de licencias libres permiten la existencia, desarrollo y retroalimentación de los modelos de negocios abiertos. El Proyecto ALBA posee un modelo abierto que se basa en la colaboración, reivindica la sinergia, fomenta la competencia pero rechaza enérgicamente la dependencia hacia los monopolios. Según sus creadores, ALBA no termina con una versión estable del sistema de gestión. Por el contrario, su modelo recrea una dinámica basada en nuevos servicios que retroalimenta el desarrollo y calidad del Proyecto. En ALBA se relacionan estrechamente el productor y el usuario. Ambos son parte del mismo proceso colaborativo a largo plazo.

ALBA busca que estas estrategias de colaboración se expandan hacia otras redes sociales. Por ello, el grupo de trabajo también propone esta forma abierta de hacer negocios para sus nuevos emprendimientos. En este sentido, buscan complementar y expandir el modelo con otras herramientas que apunten al trabajo colaborativo con los alumnos y a la comunicación de estas instituciones involucradas con el resto de la comunidad. En este sentido, parte del éxito de ALBA dependerá de la ampliación y optimización de su modelo de negocio abierto. Dependerá directamente de la capacidad que tengan de convocar a nuevos participantes, quienes a su vez, puedan a través de ALBA, plantearse una actividad productiva en sus propios espacios.

El Proyecto ALBA esta basado en una ética que a un mismo tiempo busca la comunión entre los interés particulares y el interés general. Ha generado un ambiente de participación distribuida donde se obtiene un financiamiento público de iniciativas privadas pero que tienen fines comunes a largo plazo. El Proyecto ALBA proyecta un horizonte lejano. Un horizonte donde se puedan aprender las formas de producir y comerciar que están vinculadas al respeto de las libertades de toda sociedad democrática. Es cierto, un horizonte lejano, pero a la vuelta de cualquier esquina.