Culturas geriátricas vs culturas abiertas

Posted on julio 9th, 2007 in Casos,Conceptual,Educación,Innovación,Modelo de Negocio by Ariel Vercelli

Hoy por la mañana me encontré con el artículo “Culturas geriátricas vs culturas abiertas” de Richard Johnson sobre las culturas organizacionales en algunas empresas de América Latina. Richard continúa el diálogo que mantuvimos unos meses atrás sobre los negocios abiertos y las nuevas formas de gestionar la producción de valor de una forma distribuida, creativa, innovadora. Richard comenta que:

“El artículo en cuestión se titula ¿Qué es el Management 2.0?, y su autor Juan Carlos Lucas, ofrece una interesante visión acerca de los Negocios Abiertos basados en la ideología Open Source, de que todos ya hemos escuchado cuando nos hablan de Linux, distribución de software libre y otras hierbas. En los comentarios de este artículo, hago mención a algunos hechos que me han llamado la atención producto de la experiencia de algunas discusiones con respecto a la implantación de la Enterprise 2.0 en algunas firmas..”

Video sobre Ciber Libre en Buenos Aires

Hace unas semanas comentábamos sobre un ciber libre, un ciber que corre en sus máquinas software liberado. El ciber se llama Mega Cyber Zone. Ariel Corgatelli y Facundo Arena [de alternaria tv] fueron a hacerle una entrevista a los dueños. El resposable técnico fue Marco Antonio Hoyos de Técnicos Linux. Muy interesante.

Ciber Libre, una opción de negocio abierto sobre GNU/Linux

Hace rato que la gente de SOLAR y de otros proyectos vinculados al software libre estaba detrás de esta idea: un ciber libre, un ciber que corra en sus máquinas software liberado. Si bien ya hay varios cibers que utilizan software libre en sus computadoras, hoy por la mañana me encontré en Conexiones de Clarín que Marco Antonio de Hoyos colaboró en la instalación de un nuevo Ciber Libre [Mega Ciber Zone] en Buenos Aires. La nota es de Magela Demarco y cuenta parte de esta experiencia innovadora:

“Alicia cuenta que, si bien hubo gente que no volvió, la mayoría sí lo hizo. “El sistema operativo de Linux, no es tan distinto al de Microsoft. Es como todo, cuestión de acostumbrarse”. Ella remarca que si en el país se hicieran las cosas como se debe los niños -que ya desde jardín de infantes tienen computación- podrían saber que hay un software que se llama Windows y otro que es libre y se llama Linux, “así toda la gente iría aprendiendo las dos cosas a la vez, y podría optar por uno o por otro.”

Este parece ser el camino. El software libre abre la posibilidad de innovar y pensar modelos de negocios abiertos en el acceso a Internet. Sobre esta base se pueden pensar y diseñar nuevos modelos abiertos que, por un lado, beneficien y potencien la alta conectividad que tiene la ciudad y, por el otro, aprovechen el software libre para ampliar los pequeños comercios. Una política en este sentido sería central para la conectividad en la Ciudad de Buenos Aires.

Video de la entrevista sobre el Proyecto Alba

Este video es parte del trabajo de campo que hemos llevado adelante Ariel Vercelli, Verónica Xardez y José Luis Di Biase para el artículo ‘El Proyecto ALBA: hacia el desarrollo de un modelo de negocio abierto en la gestión educativa‘. La entrevista se hizo en las oficinas del Proyecto Alba y en ella aparecen Bernardo González, de Open Computacíon Sociedad Anónima, y Fernando Toledo, uno de los desarrolladores del Proyecto Alba. También se puede descargar en ogg. El video está bajo una licencia cc-by 3.0.

El Proyecto ALBA: hacia el desarrollo de un modelo de negocio abierto en la gestión educativa

En los últimos días de diciembre de 2006 se presentó en sociedad la primera versión beta del Proyecto ALBA. Más de un año de trabajo y planificación entre la empresa Open Computación S.A. y varios emprendedores y profesionales del contexto local dieron como resultado una herramienta informática común para avanzar progresivamente hacia una gestión más simple y dinámica de los establecimientos educativos. El presente artículo analiza cómo estos emprendedores diseñaron el proyecto y lo implementaron sobre la idea de los ‘modelos de negocios abiertos’. El trabajo describe brevemente las motivaciones iniciales del Proyecto, su presente y los próximos pasos frente a la gestión estratégica de los establecimientos educativos en Argentina.

¿Qué es el Proyecto ALBA?:

El objetivo principal del Proyecto ALBA es el desarrollo de un ‘Sistema Informático Abierto de Gestión Unificada para Unidades Educacionales’ en la República Argentina. ALBA fue producido a partir de información relevada a los responsables del sector educativo y diseñado para mejorar la administración cotidiana de las instituciones educactivas de todo el territorio nacional. Inicialmente, el Proyecto ALBA se enfrentó con la necesidad de estos establecimientos de contar con sistemas y bases de datos unificados que resuelvan sus necesidades concretas y atiendan a una gestión integral.

Los impulsores de ALBA consideran que un buen aprovechamiento de las tecnologías digitales implica el desarrollo de herramientas robustas, confiables, flexibles y modulares que resuelvan la fragmentación y redundancia innecesaria de la información. ALBA ofrece una plataforma común de gestión centralizada que permite a los responsables de los establecimientos educativos una administración más sencilla y ágil. ALBA se desarrolló mediante diferentes módulos ensamblables y su primera versión beta cubre tres grandes funciones:

[a] Gestión de Alumnos: elabora un legajo del alumno que articula información administrativa (los datos personales), el desempeño escolar (notas, asistencia, seguimiento docente, etc.) e información complementaria (como vacunas o exámenes médicos);

[b] Gestión de Docentes: contempla la información básica de los profesionales docentes, vale decir sus asistencias, horarios, materias dictadas y demás actividades;

[c] Gestión de las Unidades Educacionales: integra la información de los docentes (horarios, asignación de materias, asistencia), los alumnos (notas, asistencia, legajos, etc) y toda la información relativa al establecimiento educativo (espacios).

¿Cómo y para qué fue pensado ALBA? Breve historia de su nacimiento:

En el año 2005 varios emprendedores y profesionales argentinos dedicados al desarrollo de soluciones informáticas se reunieron para desarrollar un proyecto sobre gestión de establecimientos educativos. Los actores iniciales tenían una visión común sobre la producción libre del software y, en tal sentido, se asociaron a través de acuerdos operativos y éticos. De las sucesivas reuniones y de estos acuerdos iniciales surgió el Proyecto ALBA. A través de la empresa Open Computación Sociedad Anónima el Proyecto fue presentado a la convocatoria de Proyectos Federales de Innovación Productiva.

El Proyecto fue pre-seleccionado y confirmado en diciembre de 2005 como proyecto con financiamiento total [ver abajo resolución SCTIP 1888]. Gracias a esta adjudicación se le otorgó al Proyecto ALBA un Aporte No Retornable (ANR) con un presupuesto de un total de $ 265.440 [de los cuales $ 155.532 fueron aportados por el Cofecyt]. Si bien el proyecto está siendo dirigido desde Buenos Aires, a través de Open Computación S.A, sus integrantes y desarrolladores estiman que en un futuro cercano el mismo superará el alcance nacional y, probablemente, también producirá algunos aportes en el plano regional.

Una red de actores para el Proyecto ALBA:

Luego de estos primeros pasos iniciales el Proyecto ALBA se transformó rápidamente en algo más que un grupo de emprendedores y profesionales detrás de un proyecto común. A los pocos meses se fue componiendo un entramado heterogéneo de actores, artefactos y sus relaciones sociales, económicas y políticas. Al momento del lanzamiento de la versión beta el proyecto puede verse compuesto por diferentes redes de actores:

[a] Empresas y emprendedores: dentro de las empresas que participan del proyecto se encuentran Open Computación S.A. y el resto de los emprendedores que se sumaron a través de ella. Sin embargo, debido a la arquitectura del proyecto, rápidamente se han sumando nuevos profesionales con una visión común sobre la producción libre del software;

[b] Organismos del Estado: el Estado Nacional financió el proyecto a través del Consejo Federal de Innovación Productiva. Sin embargo, a nivel estatal también debemos incluir a todos los establecimientos educativos de enseñanza pública que van formando las pruebas piloto y están instalando ALBA para su gestión;

[c] ONGs: entre las ONGs que participan y dan avales al proyecto se encuentran la Asociación Civil Software Libre Argentina [SOLAR], la Fundación Innova-T para la innovación y transferencia de tecnología [Innova-T] que sirvio como U.V.T, la Asociación de Escuelas Privadas Infantiles, Jardines Maternales y de Infantes [ASEPRI], y entre otras, el Club de Programadores de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

[d] Sindicatos: uno de los sindicatos que ha dado su apoyo al proyecto ha sido el Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación de la Provincia de Buenos Aires [SUTEBA], que está colaborando en la implementación del proyecto en las unidades educacionales;

[e] Comunidades de usuarios y voluntarios: Si bien la pruebas piloto se realizan en escuelas primarias de la Ciudad de Buenos Aires, resulta necesario aclarar que también existen comunidades de desarrolladores interesadas y con una participación activa en ALBA.

Articulando empresas, estado y comunidades de software libre:

¿Cómo debe gestionarse un proyecto tendiente al desarrollo local que tiene partes de financiamiento público? La pregunta no es simple y requiere de varios niveles de análisis. Cuanto menos hay involucradas cuestiones legales, éticas, administrativas, forma de producción de valor, cuestiones tecnológicas. Más allá de la producción de una herramienta útil para la gestión de las escuelas, ALBA también fue pensado y diseñado para la obtención de beneficios económicos. En su fase comercial el Proyecto ALBA está basado en un modelo de negocio que articula varios elementos complejos. Uno de estos elementos consiste en la vinculacion entre diferentes actores y las formas distribuidas en que los mismos se organizan.

En ALBA se identifican diferentes grupos distribuidos que programan, documentan experiencias, ofrecen servicios, promocionan el proyecto, traducen o implementan soluciones. Según los actores que conforman ALBA esta forma de organización permite la creación de nuevos proyectos, enfatiza el desarrollo nacional [y regional] y lo hace de una forma descentralizada. En tal sentido, el Proyecto ALBA genera un ambiente de participación distribuida donde se destaca la articulación entre la empresa, el Estado y las organizaciones de la sociedad civil. ALBA puede definirse como un caso de ‘financiamiento público de una iniciativa privada pero con fines comunes’.

Las licencias libres y los modelos de negocios abiertos:

Además del tipo de interacción entre diferentes actores el Proyecto ALBA tiene otro elemento importante que define su modelo de negocio. Otro punto a destacar se relaciona con las formas de producción, distribución y comercialización del valor producido. En este sentido, ALBA fue diseñado como un proyecto bajo licencias libres. En otras palabras, está basado en el concepto de copyleft, en el acceso libre al conocimiento, en las formas de producción colaborativa del valor y en las formas abiertas de utilizar el derecho de autor.

El software se produjo de forma colaborativa y se liberó bajo la Licencia Pública General de la Fundación para el Software Libre [GNU/GPL por sus siglas en Inglés]. Esto implica que la empresa no cobra por la distruibución libre ni por sus actualizaciones de la misma. En ALBA el concepto de libertad y apertura en todo el proceso interno de producción y posterior comercialización es un valor ético en sí mismo. Desde ALBA no sólo se propone el licenciamiento libre [GPL] sino que éste se da sin doble licenciamientos ni asociaciones-partners pagos a mediano plazo. Para el Proyecto ALBA el software libre crea un mercado de servicios informáticos también libre.

En el mismo sentido, los contenidos del Proyecto, sus manuales, las documentaciones e instructivos, al igual que las diferentes obras de su página web, están todas liberadas bajo una licencia de la ONG Creative Commons [Atribución – CompartirDerivadasIgual 2.5 Argentina]. Estas licencias permiten la libre circulación de las obras por Internet y, sobre todo, permiten que el proyecto ALBA pueda ser utilizado y actualizado constantemente por los actores que tengan voluntad y capacidad para hacerlo. Este tipo de licencias garantizan que todas las obras que se deriven del proyecto ALBA vayan a quedar libres y que cualquiera pueda aprovecharlas con cualquier fin: incluyendo los fines comerciales.

Muy bien, pero … ¿dónde está el negocio?:

Open Computación S.A. tiene una reconocida experiencia comercial de más de 5 años en el mercado de los servicios informáticos y posee más de 300 clientes importantes. Varios de estos clientes se ubican en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y en el Conurbano Bonaerense y son establecimientos educativos dónde la empresa brinda diferentes servicios informáticos. El modelo de negocio de Open Computación S.A está basado en la prestación de servicios informáticos relacionados con las aplicaciones diseñadas en ALBA. El desarrollo mismo del proyecto y, sobre todo, el modelo de negocio abierto que utiliza Open Computación S.A le permite ampliar tanto su red de clientes como los servicios informáticos que puede prestarles.

Como desarrolladora del proyecto ALBA Open Computación S.A. posee una inmejorable posición para ofrecer estos nuevos servicios y, a su vez, nutrirse rápidamente de lo que otros estén ofreciendo bajo licencias libres. De esta forma, el modelo de negocio abierto optimiza la competencia sin necesidad de excluir o restringir a otros actores de la posibilidad de un crecimiento común y sostenido en el tiempo. Este modelo promueve la competencia al mismo tiempo que permite la creación de un valor que es común para todos los participantes, incentiva la creación de nuevos emprendimientos y, sobre todo, favorece el desarrollo de pequeñas y medianas empresas [PyMEs] orientadas a servicios informáticos.

En este sentido, el Proyecto ALBA pueden ser re-utilizado y optimizado por Open Computación S.A., el grupo de emprendedores que lo han creado, el mismo Estado Argentino que lo ha financiado, los mismos establecimientos en los que funciona y también por otras empresas y usuarios que quieran producir y competir en el mercado de servicios informáticos para el sistema educativo en Argentina. Sin dudas, esta fue una de las fortalezas del proyecto ALBA a la hora de cumplir con los objetivos propuestos por la convocatoria gubernamental; justamente, el aumento de la capacidad productiva de las PyMEs de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

¿Cómo sigue el Proyecto ALBA?:

Al igual que todo proyecto basado en un modelo de negocio abierto, ALBA tiene uno de sus puntos fuertes en alcanzar un crecimiento sostenido que redunde en beneficios comunes. Ya con independencia de los aportes y subsidios públicos, ALBA está entrando rápidamente en una segunda fase que podría caracterizarse como de distribución y comercialización. Según los integrantes de ALBA el futuro de la iniciativa pasa por los siguientes puntos estratégicos:

[a] Desarrollo de nuevas herramientas para la gestión e integración de nuevos módulos [como bibliotecas, contabilidad, mantenimiento, entre otros,];

[b] Mayor cantidad de establecimientos que prueben e intalen ALBA tanto en la C.A. de Buenos Aires y el Conurbano como en las diferentes provincias [a través de terceras empresas]; los impulsores estiman que de los 8.500 colegios de la Ciudad y el Gran Buenos Aires [tanto públicos como privados], en los primeros años van captar el 1% [cifra que volvería rentable el proyecto];

[c] Desarrollo de nuevos servicios orientados a los establecimientos educativos que de una respuesta integral desde el punto de vista del mercado informático; entre otros hosting, aplicaciones Web 2.0, mantenimiento, adptaciones y venta de hardaware;

[d] Se proyecta trabajar con unidades académicas, centros de investigación, organizaciones de la sociedad civil dedicadas a la producción colaborativa de contenidos bajo licencias libres para la capa de contenidos del sistema educativo.

Un grupo de trabajo que proyecta un horizonte lejano:

Factores como el acceso amplio a Internet, las arquitecturas de producción distribuida, el diseño de sistemas experimentales y abiertos y, entre otros, el uso de licencias libres permiten la existencia, desarrollo y retroalimentación de los modelos de negocios abiertos. El Proyecto ALBA posee un modelo abierto que se basa en la colaboración, reivindica la sinergia, fomenta la competencia pero rechaza enérgicamente la dependencia hacia los monopolios. Según sus creadores, ALBA no termina con una versión estable del sistema de gestión. Por el contrario, su modelo recrea una dinámica basada en nuevos servicios que retroalimenta el desarrollo y calidad del Proyecto. En ALBA se relacionan estrechamente el productor y el usuario. Ambos son parte del mismo proceso colaborativo a largo plazo.

ALBA busca que estas estrategias de colaboración se expandan hacia otras redes sociales. Por ello, el grupo de trabajo también propone esta forma abierta de hacer negocios para sus nuevos emprendimientos. En este sentido, buscan complementar y expandir el modelo con otras herramientas que apunten al trabajo colaborativo con los alumnos y a la comunicación de estas instituciones involucradas con el resto de la comunidad. En este sentido, parte del éxito de ALBA dependerá de la ampliación y optimización de su modelo de negocio abierto. Dependerá directamente de la capacidad que tengan de convocar a nuevos participantes, quienes a su vez, puedan a través de ALBA, plantearse una actividad productiva en sus propios espacios.

El Proyecto ALBA esta basado en una ética que a un mismo tiempo busca la comunión entre los interés particulares y el interés general. Ha generado un ambiente de participación distribuida donde se obtiene un financiamiento público de iniciativas privadas pero que tienen fines comunes a largo plazo. El Proyecto ALBA proyecta un horizonte lejano. Un horizonte donde se puedan aprender las formas de producir y comerciar que están vinculadas al respeto de las libertades de toda sociedad democrática. Es cierto, un horizonte lejano, pero a la vuelta de cualquier esquina.