El cine y la producción colaborativa: A Swarm of Angels

3displayvortexHace unos días escribíamos sobre los cambios en el formato del cine / video. Bueno, hoy tengo el placer de comentarles y analizar uno de los formatos del cine que viene. Mejor dicho, A Swarm of Angels, un proyecto revolucionario para crear y distribuir cine / video de culto pero en la era digital. Vale decir, un proyecto de cine distribuido, financiado entre muchos, compatible y producido en redes de pares, sin medidas tecnológicas de bloqueo y bajo licencias Creative Commons [by-nc-sa 2.5 / imagen bajo la misma licencia]. ¡Pasen y vean!

Open Business / Negocios Abiertos: Día 1, reunión interna

El primer día de reunión en Rio de Janeiro, la reunión interna en la Fundación Getulio Vargas, fue una excelente jornada de intercambio de ideas y discusión de tópicos sobre los casos investigados. Específicamente, se analizaron los casos de América Latina: se destacaron los de Brasil, Argentina y Colombia. Hubo tiempo de pensar colaborativamente qué significan los negocios abiertos y los nuevos modelos y formas de hacer negocios en la era digital. Siguen algunos comentarios sobre las exposiciones, las discusiones y algo de lo que viene mañana en la reunión abierta.

La reunión la comenzó Alicia Richero, del IDRC Montevideo, quién explicó por qué le interesan los modelos de negocios abiertos al IDRC y cómo éstos se vinculan con la ciencia en beneficio para la humanidad. En segundo lugar habló Hermano Vianna, para quién estamos frente a la exploración de un camino distinto en la forma de pensar los negocios. Me gustó la presentación de Christian Ahlert, sobre todo como explicó el “para qué” recolectar nuevos modelos de negocios desde Open Business / Negocios Abiertos. También me gustaron las intervenciones de Ronaldo Lemos; Ronaldo se planteó qué pasa cuando estos negocios salen de la esfera digital y se diseminan por la sociedad que no tiene acceso. Tema fundamental.

Luego de la primeras intervenciones de la mañana el tema de los negocios abiertos se abrió a discusión. Se trabajó mucho sobre mercados jerárquicos y redes distribuidas; también sobre gestión colectiva de obras, regulaciones y de la eficiencia al momento de pensar en los modelos de negocios abiertos. Se discutió sobre cómo estos modelos pueden ayudar a producir mejores, más baratas y de forma más rápida obras intelectuales. Se hizo hincapié sobre cómo éstas pueden ser comercializadas a nivel local, regional y global.

Por la tarde continuamos la intensa discusión. Particularmente presenté lo que hemos analizado desde Negocios Abiertos y algo de lo que viene. Si bien desde el análisis y discusión de los casos el tema predominante fue el de la música, también tuvimos oportunidad de hablar de modelos de negocios abiertos sobre las industrias editoriales, los micropagos y las innovaciones en el tema de la educación. Mañana continúa el evento pero de forma pública. Allí presentaremos los casos discutidos y algunos desarrollos teóricos. Particularmente, voy a presentar el video sobre música independiente que con gusto hemos hecho con Fernando y Facundo.

Cada vez estoy más seguro: los negocios abiertos son una pieza central para continuar con la construcción de comunidades basadas en los bienes comunes.

Video de entrevistas sobre música independiente en Buenos Aires y los negocios abiertos

Este video es parte del trabajo de campo que hemos llevado adelante Ariel Vercelli y Fernando Casale para el artículo ‘La música independiente en Buenos Aires y los modelos de negocios abiertos‘. Aprovechando la reunión sobre open business / negocios abiertos en Rio de Janeiro y teniendo los videos con las entrevistas se nos ocurrió hacer una reseña de los principales dichos, opiniones y comentarios de los mismos artistas. Invitamos para ello a Facundo Arena y entre los tres pusimos manos a la obra. Pueden descargar también una versión mp4.

Los micropagos, una herramienta necesaria para los negocios abiertos

Posted on febrero 25th, 2007 in Casos,Conceptual,Digital,Innovación,Internet,Micropagos,Modelo de Negocio,Software,Tecnología by Ariel Vercelli

A pesar de los avances tecnológicos todavía la posibilidad real de alcanzar un desarrollo amplio del comercio electrónico se nos presenta como un gran desafío. Más aún si éste desarrollo debe ser masivo, distribuido y estar al alcance y servicio de los usuarios-finales. ¿Qué posibilidades tiene el usuario-final promedio de utilizar servicios seguros, eficientes y de bajo costo para hacer de pagos y recibir cobros en Internet? En el mismo sentido, ¿qué posibilidades tiene un pequeño emprendedor, artista, creador para hacer uso cotidianamente de formas de micro-comercialización? Los sistemas de micropagos y los modelos de negocios abiertos hacen aportes sustanciales para estas preguntas.

 

Micropagos, un problema de escala:

La gran mayoría de los bienes y servicios con los nos relacionamos a diario se encuentran ubicados en el rango de pequeños montos de dinero o micropagos. Pertenecen a una magnitud de valor reducida para la escala del sistema financiero clásico y, por ello, han estado desatendidos desde el punto de vista del comercio electrónico. Sin embargo, por la magnitud del tráfico y las oportunidades que abren en redes distribuidas, los micropagos son un factor importante para el crecimiento del comercio electrónico. Su estudio y optimización pasa a tener relevancia para la expansión de Internet en América Latina.

El tema de los micropagos no es nuevo. Hasta el momento ha dado mucho que hablar pero muy pocos beneficios a los que han intentado utilizarlos para sus emprendimientos. Se ha detectado como un tema con potencialidad pero nunca se han encontrado buenas soluciones para hacerlo. Por ejemplo, la televisión por cable lo ha intentado durante los años 80 con los sistemas “pay-per-click” o “pay-per-view”. Aunque, luego de una primera etapa de éxito y expansión el sistema tendió a mutar a un modelo de negocio por acceso y abono. En la actualidad los micropagos deben resolver un problema de escala: permitir el pago / cobro para el comercio de bienes ridículamente encarecidos por los métodos financieros tradicionales.

Los micropagos, ¿desde y hasta dónde?:

Se entiende como micropago una transacción comercial de bienes o servicios que puede ir desde un centavo [o incluso menos] hasta un billete pequeño de 5 pesos/dolares/euros [dependiendo del lugar de análisis]. El viejo problema de los micropagos movilizó rápidamente a colosos como Visa o Mastercard. Estos se pusieron a la cabeza del desarrollo de un sistema que fuera seguro para la realización de compras online pero de pequeñas cantidades. A los colosos fueron sumándose nuevos apostadores. Hoy en día PayPal, perteneciente a eBay, aparece como el sistema de micropagos dominante y con mayor presencia a nivel mundial.

Aunque ningún sistema de micropagos se ha establecido con mucha fuerza, si se pueden utilizar soluciones vinculadas a tarjetas de crédito, a telefonía [también móvil] u otros sistemas de pagos donde es siempre el vendedor quien asume la comisión como un gasto de comercialización. En otros, pueden citarse [1] el sistema Pre-paid, sistema que acumula la capacidad de compra antes de ser utilizada y ésta funciona como una garantía de pago; [2] el sistema de Billing, donde el sistema se reduce básicamente a la venta de servicios que se suman a la cuenta de telefonía; [3] el sistema de M-payment, donde el sistema funciona a través de los teléfonos móviles.

Micropagos, otra forma de posicionar el negocio:

Al ser Internet una red distribuida es fundamental en ella pensar en qué posibilidades reales tienen los usuarios finales, en qué posibilidades tienen de producir y aportar valor. En este sentido, los micropagos comenzaron a aparecer como la solución del comercio electrónico orientada a la vida cotidiana, a las actividades y posibilidades de los usuarios finales. La necesidad de un sistema seguro, fácil de usar y barato para poder soportar este tipo de micro-comercio volvió a aparecer con fuerza junto a las formas de producción, distribución y comercialización de bienes intelectuales.

Los micropagos plantean una forma de hacer negocios con los contenidos bastante distinta a la que ha gobernado las formas de ingresos económicos en Internet desde la década del 90. Los micropagos permiten reposicionar a los usuarios finales y pensar nuevas formas de hacer negocios junto a ellos. Permiten evitar la publicidad invasiva, el formato de las suscripciones y el pasivo tedio de las donaciones. Los micropagos permiten pensar en un público / usuario / cliente con el que se puede producir valor colaborativamente. Allí es dónde pasan a ser una herramienta central para diseñar modelos de negocios abiertos basados en una gestión estratégica de los bienes intelectuales.

Micropagos, una herramienta necesaria:

Los micropagos permiten capitalizar de mejor forma la produccion de obras intelectuales que están licenciadas libremente. El escritor de un blog de opinión, el creador de un nanomedio de noticias, el músico que comparte su última canción, el cineasta que presenta sus cortos, los productores de animaciones para publicidad o bien los desarrolladores de video juegos en línea bajo licencias libres. Los micropagos les darían la posibilidad de que los usuarios que alcancen estas obras puedan pagar voluntariamente pequeñas cantidades por su artículos, noticias, obras musicales, videos, animaciones o misiones en un juego de red. En este sentido, los micropagos son una herramienta necesaria para diseñar nuevos modelos de negocios abiertos que puedan aprovechar la red para la producción colaborativa del valor.

Ideas finales para motorizar el debate:

Es necesario que se desarrollen y adopten herramientas sencillas, económicas y seguras de comercio electrónico para la circulación de pequeñas cantidades de dinero entre los productores y los usuarios. Esto va a permitir a los autores / creadores recibir pagos o colaboraciones directas de quienes disfrutan de sus obras. Los micropagos son una herramienta necesaria para el desarrollo e implementacion de los modelos de negocios abiertos en los países de América Latina. Permitiría, a partir de la creación de valor colaborativa, superar la falta de infraestructura [falta de mercados, instituciones, etc] que padece. Por esta razón, este sigue siendo uno de los principales desafíos y será uno de los puntos centrales para Negocios Abiertos.

La música independiente en Buenos Aires y los modelos de negocios abiertos

El presente artículo describe el uso de las licencias libres en la escena musical independiente en la cuidad de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires. Presenta algunas de las bandas y músicos protagonistas, los espacios por los que circulan y sus prácticas al momento de dar a difusión sus obras. Describe el surgimiento de las licencias Creative Commons en la Argentina, el uso que se le ha dado e iniciativas que han surgido en el contexto musical porteño. Finalmente, hace un muestreo de los incipientes modelos de negocios abiertos que los músicos han puesto en juego al momento de pensar en propuestas económicas para su obras musicales. Aprovechando que muchas de las bandas están en la ciudad de Buenos Aires hemos realizado algunas entrevistas para conocer sus experiencias, sensaciones y proyecciones sobre el tema de las licencias libres y la potencialidad de los modelos de negocios abiertos en la industria musical.

La música independiente en Buenos Aires:

Si bien la ciudad de Buenos Aires ha sido un semillero importante de música rock desde los 60s, no fue hasta la década del 80 cuando se notó un desarrollo importante de la música local. Durante la guerra de Malvinas [1982] se prohibieron las letras en inglés y el subsiguiente retorno a la democracia trajo un renacimiento de la música nacional. La popularización del cassette como formato para escuchar música y la aparición en 1979 de dispositivos como la Portastudio [consola económica de mezcla portátil] permitieron el surgimiento de las primeras bandas capaces de autogestionar su producción musical. Sin embargo, fue recién en la década siguiente, la del 90s, cuando la escena independiente local se multiplicó gracias a la llegada del Disco Compacto [DC] y las computadoras personales a gran escala.

Esto permitió a muchos artistas grabar y editar su material sin ayuda de un sello discográfico. Al no contar con un medio efectivo de distribución estos artistas aprovechaban sus propios conciertos en vivo para promocionar sus discos. Muchos también los vendían aunque a precios inferiores a los habituales. Comenzaron a aparecer pequeños sellos independientes capaces de realizar producciones con calidades equivalentes [o incluso superiores] a los de las grandes discográficas. Sin embargo, estos tuvieron escasa difusión en los medios de comunicación masivos y nunca pudieron pertenecer a la parte industrial o mainstream de la música. El uso de Internet permitió a los artistas y sellos pequeños ampliar sus horizontes de difusión a un costo muy bajo o nulo.

Lentamente, aparecieron algunos portales en la red que empezaban a hacerse eco de esta creciente escena independiente. El formato de compresión MP3 y las diferentes redes de intercambio de archivos entre pares [p2p] se convirtieron en poderosas herramientas para los músicos porteños. Sin embargo, muchas bandas tenían como práctica habitual publicar sus obras en una página web sin hacer mención alguna a sus derechos autorales. Estos artistas no hacían referencia a las condiciones de uso y, prácticamente, ninguno utilizaba licencias técnicas para expresarlas. Esta situación fue cambiando gradualmente a medida que fueron apareciendo algunas licencias libres en el contexto local. Específicamente, con las licencias Creative Commons.

Las licencias Creative Commons en Argentina:

Las licencias Creative Commons fueron descritas y presentadas al castellano por Ariel Vercelli hacia finales de 2002. Ariel Vercelli lideró el proceso de traducción legal en la Argentina. En 2004 se sumó al proyecto local Pablo Palazzi. En 2005 la Fundación OSDE sirvió como institución afiliada al proceso de traducción de las mismas en la Argentina. El lanzamiento de las licencias se produjo el primero de octubre de 2005 en el Teatro San Martín de la Ciudad de Buenos Aires. En la actualidad las licencias son gestionadas por la ONG Bienes Comunes. A pocos meses del lanzamiento oficial las licencias comenzaron a ser utilizadas masivamente para la liberación de todo tipo de obras intelectuales. El ámbito musical no estuvo ajeno a este proceso.

En el caso de la música fue el blog Zonaindie, de Fernando Casale, uno de los espacios más importantes de difusión de las licencias Creative Commons. Zonaindie cubre no sólo la escena musical independiente sino también las noticias relacionadas con la librecultura y la situación actual en el mercado discográfico. El blog utiliza las licencias no sólo para la música sino también para los textos y fotografías que se publican en el sitio. De esta forma, muchos de los músicos locales pudieron conocer de qué manera las licencias eran utilizadas por otros artistas a nivel mundial. Las licencias, el uso de las tecnologías digitales, las redes de pares y la web fueron presentándose como herramientas útiles para encontrar caminos alternativos a la publicación tradicional de obras musicales.

Un compilado de Canciones Pegajosas y más de 35 álbumes:

Inspirado por una charla de Lawrence Lessig en Buenos Aires y por el compilado ‘The Wired CD’ [lanzado por la revista Wired], en el mes de agosto de 2005 Fernando Casale invitó a diferentes artistas del circuito porteño a realizar el primer compilado de música Argentina bajo licencias Creative Commons. La idea del compilado fue convocar a artistas independientes de los sellos discográficos y seleccionar aquellos que tenían una presencia activa en la red. El resultado se llamó Canciones Pegajosas. En él participaron 10 grupos y solistas de diferentes estilos musicales. Al igual que la compilación, las canciones se publicaron bajo licencias Creative Commons Argentina para que se puedan copiar, distribuir, ejecutar y hasta derivar sin fines comerciales y dando a los creadores la atribución de autoría.

Canciones Pegajosas tuvo una amplia repercusión en la blogósfera local y latinoamericana. Fue mencionada en varios medios masivos y descargada más de 5000 veces [sin contar ni las canciones individuales ni las descargas en p2p]. La experiencia motivó a los artistas participantes a liberar más obras. Este fue el caso de Verdeoscuro, banda de folk/rock alternativo, que al conocer las licencias entendieron que era lo que necesitaban para la difusión de sus obras. El cantautor Ale Lago afirma que sin esta modalidad tal difusión de su disco [más de 3000 descargas] no hubiera sido posible. El productor musical Facundo Arena, alias Alternarama, no dudó en utilizarlas cuando lanzó su primer álbum. El compilado sirvió también para que muchos artistas más liberen sus obras.

Para inicios de 2007 más de 35 álbumes de artistas argentinos han sido publicados bajo licencias Creative Commons. Zonaindie lleva un listado de todos ellos que incluye enlaces a las obras, sus autores y las licencias utilizadas. Si se hace un conteo de los distintos tipos de licencia que han sido empleadas se obtiene que: el 47% de las obras lleva la licencia Atribución – NoComercial – SinObrasDerivadas y un 32% utiliza la licencia Atribución – NoComercial – CompartirDerivadasIgual. El resto se reparte entre Atribución – NoComercial (9%), Atribución – SinObrasDerivadas (6%), Atribución (3%) y NC-Sampling+ (3%) [una licencia que todavía no ha sido portada a la legislación local]. En líneas generales, el 91% no permite el uso comercial mientras que el 47% admite las obras derivadas.

Los negocios abiertos, algo más que cambiar dinero por aplausos:

Uno de los beneficios directos en el uso de las licencias libres es, justamente, la posibilidad de utilización de las tecnologías digitales no sólo como medio de producción de las obras sino también como medio de distribución de las mismas. Las bandas y artistas entrevistados fueron concordantes en un punto central: la utilización de Internet como un medio de distrubución mundial para difundir sus obras. Para muchos artistas, hoy por hoy, no liberar obras es cerrar puertas de antemano. En este sentido, han manifestado que las licencias Creative Commons permiten compartir un lenguaje común a través del cual los artistas pueden enviar un mensaje directo sobre los usos que pueden y no pueden hacerse sobre las obras musicales. Vale decir, éstas funcionan como una invitación a compartir.

Entre los beneficios directos [e indirectos] que les ha permitido alcanzar a los músicos el uso de las licencias libres en un medio como Internet se encuentran: [1] un aumento de presentaciones en público; [2] la venta de discos compactos que los mismos artistas producen y distribuyen vía mensajería, correo o bien en sus propias presentaciones; [3] venta de discos compactos con un valor agregado artesanal, como en el caso de Madreocéano, seudónimo del músico folk Esteban Gómez; [4] remeras de las bandas, prendedores, stickers y demás accesorios que acompañan los discos o bien las presentaciones en público; [5] muchos artistas fueron coincidentres en que la gran difusión que permite liberar su obra les ha brindado contactos profesionales y nuevas oportunidades para producir más obras.

¿Qué falta? Nuevas capacidades, nuevas herramientas para los creadores:

Los músicos entienden que en estos momentos liberar su obra es una inversión a largo plazo. Muchos identifican que la capacidad de derivación de sus obras es una oportunidad latente de seguir produciendo valor de forma distruibuida. Y, si bien las licencias de Creative Commons son una herramienta importante para gestionar los derechos de autor en la era digital, un modelo de negocios libre para la música requiere de un cambio bastante más profundo de forma de pensar. En este sentido, requiere de cambios tanto por parte de los creadores como de los usuarios, empresas y medios de comunicación. Pero, en concreto, ¿qué está faltando para que los artistas puedan beneficiarse económicamente de su actividad a la vez que liberan sus obras?

Es necesario el desarrollo y adopción de herramientas sencillas de comercio electrónico que faciliten la circulación de pequeñas cantidades de dinero entre los consumidores y los creadores. Sistemas de micropagos como PayPal ya son ampliamente utilizados en Estados Unidos y la Unión Europea. Estos permiten a los autores recibir colaboraciones directas de quienes disfrutan de sus obras. En este sentido, los sitios de subastas podrían habilitar transferencias de dinero electrónico entre las cuentas de diferentes artistas. El sistema de publicidad contextual [como Adsense de Google] también puede ser una fuente importante de ingresos capitalizando el aumento de tráfico en una web. Sin embargo, lo que más se necesita es una forma de gestión de obras musicales eficiente, gobernada por los mismos artistas y en su propio beneficio.

Algunas ideas más para seguir pensando:

En el presente artículo hemos analizado el camino recorrido por las licencias Creative Commons en la Argentina y su utilización efectiva para la música. En el contexto de Buenos Aires y, en general, en la Argentina todavía faltan herramientas y nuevas capacidades para el desarrollado de modelos de negocios abiertos. Sin embargo, existen algunas estrategias válidas para obtener beneficios con la liberacion de obras musicales. Las nuevas reglas de juego presentan una buena oportunidad para el surgimiento de Net Labels locales que quieran utilizar licencias libres y puedan desarrollar un modelo de negocio abierto en el mercado de la industria musical. La liberación de la cultura permite pensar en industrias que hagan también uso de nuevos modelos abiertos. A medida que los creadores tengan la posibilidad de compartir sus obras y utilizar la red como un canal de distribución, también podrán gestionar la forma en que quieren hacer sus negocios. Estos son pasos importantes para lograr una gestión de obras musicales más eficiente, gobernada por los artistas y en su propio beneficio.